Entre gavetas con pepino, comerciantes, pescadores y familias recibieron con alegría a los pescadores que retornan de sus faenas tras la pesca de pepino de mar.

En San Cristóbal la mayoría sale en sus fibras dotados de equipos e instrumentos son dos o más los pescadores por embarcación zarpan muy temprano, se ubican por los alrededores de la isla en lugares definidos por el PNG., y es que luego de 6 años de no haber realizado esta actividad el producto se ha recuperado y es por eso la apertura de este año es con una cuota de 600.000 pepinos de mar (Isostichopus fuscus), para las 4 cooperativas de pesca artesanal de galápagos, con una talla mínima de 20 centímetros de largo

Una oportunidad en tiempo de pandemia y frente a la agobiante crisis la espera valió para este sector, son algunos compradores entre locales, y extranjeros los que buscan adquirir el producto para su exportación a los países asiáticos, el costo de cada pepino sin procesar se lo vende en el muelle entre $ 3, 60 y $ 3,75 por cada pepino.

La familia Torres son parte del trabajo en equipo, asi como muchas familias de la localidad, Cancio Torres, señala que el recurso está recuperado, que cumplir con el calendario es muy importante, pero no todos respetamos, “hace falta mejor control por parte del PNG frente a la pesca del pepino en fechas no autorizadas y que los costos del cada pepino es mucho más altos que en esta temporada que es permitida”
Los pescadores artesanales tendrán 60 días para pescar en los sitios autorizados de las islas Española, Fernandina, Floreana, Isabela, San Cristóbal y Santa Cruz.

Además, el semillero ubicado en Canal Bolívar permanecerá cerrado.
Se considera un plato de lujo en China. Al igual que las aletas de tiburón. en el mercado asiático cada pepino cuesta entre 50 y 70 dólares.

Según información en la plataforma de Bitacora Ambiental esta actividad generó en 1999 3,5 millones de dólares, para el 2000 el monto casi se triplicó y se generaron nueve millones de dólares, por cada pepino se pagaba un dólar.

El auge de la pesca de pepinos aumentó hasta el 2005, para el 2006 se intentó hacer una veda, pero no fue hasta el 2015 cuando se logró frenar la recolección de holoturias.